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Llevo tiempo en esto de ver clientes o futuros clientes (qué optimista soy ¿no?) de todo tipo de perfiles, de todo tipo de filosofías y de todo tipo de valores. Esto no es novedoso ya que siempre ha habido y habrá diversidad en el tipo de empresas y su filosofía, esto no es especial ni digno de mención.

El punto trascendental en este artículo es la importancia que tiene y tendrá el hacer que las empresas tengan alma, y que esa alma sea reconocida por las personas integrantes de la organización. Cada vez existen más empresas grandes sin alma y con mucho “Almax”, esto es con mucho dolor de cabeza y mucho antiácido para poder soportar el día a día de los profesionales.

Situaciones de empresa con mucho Almax son, por ejemplo, cuando quieres hacer algo por la empresa y tienes que pensar quien es el responsable de cada proceso de negocio, luego donde está y si se puede contactar con él. Situaciones como cambiar una bombilla pueden tardar meses, si tienes una duda de la nómina llama a Filipinas antes de las 10:00h por el cambio horario, un problema informático… He llegado a ver un director de Recursos Humanos que tenía que enviar una incidencia de un problema pequeño en su portátil a Polonia cuando el equipo de sistemas lo tenía a menos de 5 metros de distancia. Recibes 100 emails y no tienes la autoridad para solventar, pero si la responsabilidad. ¿Qué dolor de cabeza no?

Por otro lado, las empresas con alma son empresas donde las estructuras son sencillas, donde las sinergias no significan abaratar por abaratar sin crear valor al cliente y a los empleados que trabajan cerca del cliente, tienen claro quien decide en qué y quién no manda. Tienen una cultura muy fuerte y suelen ser cada vez más cliente céntricas, a veces les falta definir la propuesta de valor hacia el empleado pero tienen claro que el empleado es la base para que el cliente esté contento y haya recurrencia y beneficios.

El nuevo perfil millenial y los perfiles del futuro, ya están trabajando, esto implica que ellos no van a querer estar en las empresas con Almax y si en las que hay un propósito y un equilibrio, donde hay una buena propuesta de valor para las personas que trabajan dentro de ella, donde se habla claramente del desarrollo de la persona no sólo vertical sino haciendo más y más grande el puesto donde trabaja y abrazando los cambios como posibilidades y oportunidades de crecer en la empresa y de que la empresa tenga más beneficios y más desarrollo.

¿Te atreves a disfrutar en y con tu empresa sin recurrir a las pastillas?